jueves, 26 de marzo de 2015

Libros táctiles, una alternativa para niños ciegos

 ¿Cómo se vinculan con el mundo las personas invidentes? ¿Qué propuestas de lectura existen y se pueden ofrecer a los chicos con discapacidades visuales? ¿Las nuevas tecnologías  abren alternativas para la elaboración de contenidos destinados a niños no videntes o con baja visión? Un panorama acerca de algunos proyectos inclusivos en distintas etapas de desarrollo.


El ingreso en el mundo de las letras es un hito muy significativo en la vida de cualquier niño. Ahora bien, ¿disponemos de un conjunto lo suficientemente rico de libros y recursos inclusivos y accesibles para que esa emoción inaugural que provoca la lectura perdure y se prolongue en el tiempo?
     Durante los primeros dos años de vida, la inteligencia sensoriomotriz constituye el núcleo prioritario a través del cual todo niño construye conocimientos. Según estudios realizados, los bebés ciegos utilizan distintas vías sensoriales para comprender su entorno. Y, a través de esas otras estrategias, logran una integración sensorial que les facilita llegar a la representación mental del mundo que los rodea. Apenas nace un niño —vidente o invidente—, su principal herramienta de conocimiento es la boca. El niño ciego también reconoce los objetos al chuparlos, a la vez que se inicia en el uso de sus manos y desarrolla tempranamente el sentido del tacto. Por lo tanto, en opinión de estas especialistas, acompañar la evolución del bebé ciego con una adecuada estimulación temprana resulta muy importante.
     En materia de lectura, los bebés ciegos necesitan libros que les permitan integrar distintas experiencias sensoriales: texturas, sonidos y olores, y así poder lograr un acercamiento paulatino a la escritura en el sistema braille y a las convenciones de la lectoescritura. Fue así que a este grupo de profesionales se les ocurrió la idea de diseñar ellas mismas un libro objeto, adaptado a las necesidades que descubrieron que tienen estos niños.



En la Argentina, la joven editorial Estudio Erizo se dedica a la creación y edición de libros ilustrados para la población vidente y no vidente, elaborados específicamente por jóvenes escritores y artistas plásticos contemporáneos. Se trata de libros ilustrados, con imágenes en relieve. Exploran la técnica del gofrado, un proceso que consiste en producir un relieve en el papel por el efecto de la presión y que se emparenta con la tradición artística del grabado. Sus impulsoras, Verónica Tejeiro y Paula Orrego, subrayan que se trata de hacer libros inclusivos. El gran desafío es pensar las imágenes para la lectura táctil. La materialidad del libro responde a los requerimientos del sistema braille y al mismo tiempo busca atender las necesidades artísticas y sustentables. La impresión del texto se realiza tanto en tinta como en braille, de forma tal que la lectura puede ser compartida por niños videntes e invidentes.