viernes 3 de julio de 2009
Actividades para el receso escolar de invierno. Busquen en este documento las tareas correspondientes para cada curso. Entrega: Jueves 6 de agosto
lunes 15 de junio de 2009
No voy a irme

No voy a irme así nomás. Tendrán que echarme sin motivo. Yo y mis talones en la tierra decimos no, que aguantaremos.
Pueden mandarme vendavales o filatelias del agravio: la colección de mis descuidos, de mis erratas, de mis queridos disparates, de mis tropiezos evitables, de mis inútiles extravagancias, de mis escándalos de ateo.
No voy a irme así nomás, por algo aquí me concibieron y fui nacido y caminé descalzo sin herirme, dialogando con el silencio y con el mar y con las nubes, con lluvia y sol tan incesantes y siempre con algún secreto, minúsculo o tremendo pero mío, como una forma de eludir cierta carcoma inevitable.
No voy a irme así nomás. Si soy superfluo o desolado,, la trayectoria de mis culpas se va y regresa con lo aprendido, y yo la espero aquí en mi noche.
No voy a irme y si me voy, será para estudiar la nada.
Autor: Mario Benedetti
Libro: Vivir adrede
miércoles 27 de mayo de 2009
viernes 15 de mayo de 2009
Quiero decirte

Quiero decirte lo que siento, pero no me animo.
Quisiera que te fijaras en mí, pero no lo haces.
Quisiera ser tu novia, pero no, soy tu amiga.
Quiero decirte lo lindo que sos, pero dirás que soy rara.
No tenés idea de cuánto deseo decirte "te amo", pero no puedo porque sería demasiado extraño.
Quisiera hablarte, pero no sé de qué.
Mi corazón sólo te pertenece a ti.
Dices que te caigo bien, pero no sé si es verdad...
Colaboración: Daiana G. (1° año B)
Mientras baja la nieve

Ha bajado la nieve, divina criatura,
el valle a conocer .
Ha bajado la nieve, esposa de la estrella.
¡Mirémosla caer!
¡Dulce! Llega sin ruido, como los suaves seres
que recelan dañar .
Así baja la luna y así bajan los sueños.
¡Mirémosla bajar!
¡Pura! Mira tu valle cómo lo está bordando
de su ligero azahar .
Tiene unos dulces dedos, tan leves y sutiles,
que rozan sin rozar.
¡Bella! ¿No te parece que sea el don magnífico
de un alto Donador?
Detrás de las estrechas su ancho peplo de seda
desgaja sin rumor.
Déjala que en la frente te diluya su pluma
y te prenda su flor.
¡Quién sabe si no trae un mensaje a los hombres,
de parte del Señor!
Autora: Gabriela Mistral (1889-1957), escritora chilena, Premio Nobel de Literatura en 1945.
Colaboración: Cristian B. (3° Año A)
domingo 26 de abril de 2009
Todo está en la palabra (Fragmento)
Rima VIII de Gustavo Adolfo Bécquer

Cuando miro el azul horizonte
perderse a lo lejos,
al través de una gasa de polvo
dorado e inquieto,
me parece posible arrancarme
del mísero suelo
y flotar con la niebla dorada
en átomos leves
cual ella deshecho.
Cuando miro de noche en el fondo
oscuro del cielo
las estrellas temblar como ardientes
pupilas de fuego,
me parece posible a do brillan
subir en un vuelo
y anegarme en su luz, y con ellas
en lumbre encendido
fundirme en un beso.
En el mar de la duda en que bogo
ni aun sé lo que creo;
sin embargo estas ansias me dicen
que yo llevo algo
divino aquí dentro.
Colaboración: Gabriela V. (1° B)
sábado 18 de abril de 2009
Tribus urbanas

Punks, metaleros, floggers, Rappers, Emos y cumbieros, entre otros. Una gran diversidad en las formas de vestir y pensar.
La juventud como fenómeno sociológico es un hecho reciente. Antes de los años 50 los jóvenes no se diferenciaban de los viejos, se vestían igual y hacían más o menos las mismas cosas. Con el correr del tiempo, los adolescentes pasaron a adoptar una vestimenta y normas de comportamiento que los distinguían como grupo social.
Las llamadas “tribus urbanas” reúnen a jóvenes que comparten espacios similares y se comunican a través de los mismos códigos estéticos. Se visten y hablan parecido, y sobre todo, escuchan la misma música. Conforman una unidad homogénea, pero si se los compara con el resto de la sociedad son bastante diferentes.
Información de la red
Ilustración: Gianfranco A. (3° Año B)
Recuerda
miércoles 15 de abril de 2009
El viaje

Estaba muy nerviosa. Era el 20 de diciembre, el día más esperado de todo el año. Mi emoción por ir a la casa de la abuela era cada vez más fuerte. Un día antes, preparamos con mamá las valijas para el viaje, lavamos la ropa que íbamos a usar y llevamos a mi perrita a la casa de mi primo para que la cuidara en nuestra ausencia.
Cuando llegué con mi familia a la estación, el humo, el griterío, las risas, todo hacía parecer una fiesta. Los gritos de los niños con ganas de subirse al tren y hacer ese viaje tan esperado cada vez aumentaban más y más.
Luego subimos al vagón, guardamos el equipaje, nos acomodamos en los asientos designados y nos preparamos para empezar el viaje.
El maquinista y su acompañante, tras las ventanillas, recibieron nuestro saludo. El conductor puso en marcha el tren para comenzar la partida. Con gritos y sirenas, la gente del pueblo vivaba el único tren de la semana.
Poco después de arrancar, empezamos a ver paisajes asombrosos, muchos animales y granjas. Estaba tan ansiosa por llegar que durante el viaje no pude pegar ni un ojo, así que me entretuve cantando con mi mamá y jugando al veo veo.
Cuando estábamos por arribar a nuestro destino, mamá me dijo que agarrara mi bolso.
Al frenar el tren, un señor y su pequeña hija aplaudían la llegada desde el andén.
Bajamos, mamá y yo nos tomamos un colectivo que nos dejó en la puerta de la casa de la abuela. Apenas llegamos a su casa nos estaba esperando con mate y torta fritas.
Autora: Carla C. (2° A)
martes 14 de abril de 2009
Rendirse Jamás

De eso se trata, en gran medida, el "ser o no ser" felices. Se trata de qué hicimos con nuestros sueños.
Porque sueños tenemos todos.
Sueños propios y sueños prestados.
Sueños humildes y sueños de grandezas.
Sueños impuestos y sueños olvidados.
Sueños horribles y sueños encantadores.
Nuestra vida está llena de sueños.
Pero soñar es una cosa y ver qué hacemos con nuestros sueños, es otra.
Por eso, la pregunta inicial es, qué hicimos, qué hacemos y qué haremos con esa búsqueda llena de esperanzas que los sueños, ellos, prometieron para bien y para mal a nuestras ansias.
El sueño del que hablamos no es una gran cosa en sí mismo: una imagen de algo que parece atractivo, deseable o por lo menos cargado de cierta energía propia o ajena, que se nos presenta en el mundo del imaginario. Nada más y nada menos.
Pero si permito que el sueño me fascine, si empiezo a pensar "qué lindo sería", ese sueño puede transformarse en una fantasía. Ya no es el sueño que sueño mientras duermo. La fantasía es el sueño que sueño mientras despierto; el sueño del que soy consciente, el que puedo evocar, pensar y hasta compartir. "Qué lindo sería" es el símbolo de que el sueño se ha transformado.
Ahora bien, si me permito probarme esa fantasía, si me la pongo como si fuese una chaqueta, y veo qué tal me quedó, si me miro en el espejo interno para ver cómo me calzó y demás...entonces la fantasía se vuelve una ilusión. Y una ilusión es bastante más que una fantasía, porque yo no lo pienso en términos de que sería lindo, sino de "cómo me gustaría" Porque ahora es mía.
Ilusionarse es adueñarse de una fantasía. Ilusionarse es hacer propia la imagen soñada. La ilusión es como una semilla: si la riego, si la cuido, si la hago crecer, quizás se transforme en deseo. Y eso es mucho más que una ilusión, porque el "qué lindo sería" se ha vuelto en "yo quiero". Y cuando llego ahí, son otras las cosas que me pasan. Me doy cuenta de que aquello que "yo quiero" forma parte de quién soy yo.
En suma, el sueño ha evolucionado desde aquel momento de inconciencia inicial, hasta la instancia en que claramente se transformó en deseo sin perder el contenido con el cual nació.
Sin embargo, la historia de los sueños no termina aquí; muy por el contrario, es precisamente acá, cuando percibo el deseo, donde todo empieza...
Autor: Jorge Bucay
Colaboración: Lucía L.N. (2° A)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















